Un beso

Al sentir el cálido aliento tan cerca sin previo avisa, su primer pensamiento fue apartarse y salir corriendo, para después enterrar el recuerdo de aquel encuentro en el olvido, pero su cuerpo se negó a moverse.

No creo que... - musitó al sentir la mano del chico sobre su hombro, sujetándolo, como si supiera que pretendía escapar, pero no fue capaz de terminar la frase, ya que los labios del otro se acercaron aun más

Yo sí creo, Potter - dejó escapar el rubio casi rozando su boca con la suya

Permanecieron así por unos segundos angustiosos, tensos, sin saber como habían llegado a aquel punto.

Harry, cuando aquella tarde se dirigió al despacho de Snape, pensó que sería un castigo silencioso, dudaba que el rubio provocara una pelea, tomando en cuenta todos los problemas que les había acarreado últimamente su relación de enemigos. Pero, por alguna razón, había terminado allí, con su aliento mezclándose con el del otro y deseando que la distancia que los separaba terminara de desaparecer.

Draco jamás pensó en prácticamente abalanzarse sobre el chico de oro, ni mucho menos que él no saliera corriendo o le pegara un buen golpe. ¿Qué demonios estaba pasando allí? ¿Cómo un simple castigo - acto que ya se había acostumbrado a compartir con Potter - se había convertido en el momento más erótico de toda su vida? ¡Por Dios! Si ni siquiera se habían besado...

Al ver que Malfoy no parecía tener la más mínima intención de terminar lo que había empezado, sino que más bien parecía sumido en una profunda meditación, decidió arriesgarlo todo y terminar con la tortura que la falta de contacto le estaba produciendo. Con un movimiento extremadamente lento y sin ninguna brusquedad, juntó sus labios húmedos con los del rubio que se sorprendió ante el repentino gesto.

Por unos segundos permanecieron así, mirándose fijamente, con los labios unidos por un suave roce, sin moverse.

Sin ser muy consciente de sus propios movimiento, Draco abrió un poco la boca y comenzó a deslizar su lengua por el labio inferior del moreno, sin que este pudiera reprimir un gemido, mientras cerraba sus ojos y se apretaba contra el cuerpo de su enemigo.

Terminando el recorrido por el labio de adversario, se permitió un gemido ante el sabor venenoso que le produjo Harry, el sabor de lo prohibido. Antes de poder actuar de nuevo, el pelo negro dejó escapar su propia lengua, juntándola con la suya y profundizando lo que acababa de convertirse en un beso.

Sin perder la delicadeza pero de forma más posesiva, Draco pasó sus brazos alrededor de la cintura del otro chico, que enredó sus manos en su ahora despeinado pelo.

Harry recostó al rubio sobre una pared cercana, tomando una de sus muñecas y sosteniéndola sobre la pared, mientras el contacto se hacía más brusco.

Malfoy no llegó a comprender cuando el contacto terminó, tan solo supo que los ojos del niño que vivió lo miraban interrogantes, mientras que su cuerpo aun no se despegaba del suyo. Por la sonrisa de él, supo que debía tener una expresión muy desconcertada.

Ya no pareces tan seguro - susurró Harry divertido - creo que... ya pasó la hora del castigo - musitó finalmente separándose del rubio con una lentitud casi dolorosa - pero... - dijo antes de desaparecer por la puerta - mañana tenemos que cumplir otro para McGonagall...